Un banquete táctico típicamente argentino: Colón ganó en los penales

Argentinos había ganado de visitante. Colón, con grito de Bernardi, venció 1-0 en La Paternal. Desde los doce palos, se definió un duro encuentro táctico.

Los penales son una mezcla de azar y de técnica. Muy pocas veces ocurre que comienzan con tan poca eficacia: los cuatro primeros se erraron. Leonardo Burián terminó estirándose hacia su izquierda y tapó el tiro de Enzo Ybañez. Colón termina quedándose con un premio ganado con mucha valentía: venció de visitante y además logró ganar en la definición desde los doce palos. Pablo Lavallén confió en su equipo y ahora esperan por Sporting Cristal o Zulia.

Diego Dabove cambió el dibujo táctico con el que tenía fidelidad, 4-2-3-1, y apostó por sus dos centrodelanteros para armar un 4-4-2. Santiago Silva y Raúl Bobadilla, de 38 y 32 años, son dos jugadores de área que pueden tentar a cualquier entrenador. Más si Gabriel Hauche, emblema del equipo, se acomoda a jugar de mediapunta por izquierda. En los primeros puntos, algunas combinaciones daban entender que iba a funcionar. Pero no. Colón copó el mediocampo, se hizo fuerte desde el desequilibrio de Christian Bernardi -ganándole la espalda a Hauche- y, desde lanzamientos largos, fue ganando el escenario. El plan del conjunto local, que había ganado en la ida, no funcionó y, aunque podría haber convertido, terminó escapándosele.

El enfrentamiento entre dos equipos argentinos mostró las principales características del juego local del torneo celeste y blanco. Mucha tenacidad táctica, conjuntos organizados con la herencia táctica italiana, dos grupos muy cuidados a la hora de defenderse y con picardía para atacar. Dabove y Pablo Lavallén jugaron sin asumirse en un mata a mata: no se expusieron, no buscaron de más. Colón tomó una decisión que lo fortaleció: en los primeros minutos, intentó salir jugando desde abajo, pero al ver la intensidad de la presión de Argentinos, tomó la decisión de lanzar largo. Durante un rato, Carlos Quintana era el jugador que más veces tocaba la pelota, hasta que los de Santa Fe empezaron a quedarse con los rebotes.

César Luis Menotti, uno de los padres tácticos de Argentina, tiene una definición que aplica: "Dos cabezazos en el área es gol". Así ocurrió. Luego de que Argentinos pegara un tiro en el travesaño, Colón tuvo una pelota parada, centro al primer palo, peinaron y Bernardi terminó juntando con la frente la redonda perdida. Bernardi fue la figura de la cancha, tiene un gran mano a mano, gambetea. Argentinos sufrió no tener a Alexis Mac Allister, refuerzo de Boca, quien se acercó a La Paternal a ver el partido desde la tribuna. Sin embargo, la tenacidad de ambos armó un partido no tan entretenido para el espectáculo, pero sí muy interesante para los analistas de éste juego. 

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