Once minutos de furia y un partido increíble de Atlético Nacional

El equipo del Profe Osorio tuvo un rendimiento increíble y se llevó de local un 3-0 para colgar en un cuadro.

Imaginar el espacio vacío es una de las cosas más difíciles para resolver un partido de fútbol. Atlético Nacional tenía estudiado que la espalda de los defensores de Huracán era un lugar muy complicado. La velocidad de sus atacantes -con los mediocampistas incluidos- era la mejor herramienta para ocupar esa zona. Apenas unos minutos de partido sirvieron para exhibir la estrategia de los colombianos. Antony Silva se ocupó, primero, de ganar un mano a mano que dejaba en claro de qué se trataba el plan. Más no pudo. En once minutos, el equipo de Osorio le metió tres goles que lo desinfló.

Los ocho partidos sin ganar de Huracán construían un panorama complicado, de por sí, para el equipo de Israel Damonte. Es un equipo en reconstrucción y le costará reponerse. El primer tiempo lo sufrió. Las diagonales de Duque y de Hernández eran muy difíciles de contener. Candelo merece un párrafo aparte: Ibáñez, el lateral por izquierda de los de Parque Patricios, soñará con el artista colombiano. Los marcadores de punta tuvieron una mala noche, sufriendo en reiteradas ocasiones la desprolijidad de su zona defensiva. La línea nunca cumplió su función y Atlético Nacional se aprovechó de la profunidad.

La constante del ataque de Atlético Nacional fue punzante: 17 tiros al arco. Mucho se construyó a partir de la posesión de la pelota, ya que los del profe Osorio cosecharon el 70% de la posesión de la pelota. Aunque la presión para recuperar la bola también cumplió su función: los colombianos obligaron a Huracán a tener un 60% de precisión en sus pases. Los datos sirven para graficar todo lo que le costó a los argentinos plantarse en el partido. Aunque los 11 minutos de furia fueron los definitivos para el resultado.

Cerrar