Independiente encontró aire en el héroe menos pensado

Ya en el descuento, Bustos metió un golazo y le dio la clasificación frente a Fortaleza.

El estadio estalla en ovación. Osvaldo sale caminando lentamente. Fortaleza está a un puñado de segundos de pasar a la próxima ronda. Es una mezcla de homenaje y de arañar tiempo. El extremo izquierdo fue desequilibrante y enloqueció el sector derecho del rojo. Todo era desilusión, pero Fabricio Bustos respiró. Ya no tendría que marcar al wing que lo había gambeteado sin parar. Entonces, decidió ir para adelante y mostrar su mejor cualidad. Al punto que llegó hasta la raya de fondo y pateó al arco. Metió el descuento y el gol de visitante le alcanzó para pasar de ronda.

El equipo de Lucas Pusineri atravesaba los peores momentos y avisoraba un futuro más cruel. Sacó la foto de su abuela que siempre lleva consigo, la besó y encontró la suerte que perdió en el Cilindro de Avellaneda cuando cayó en el clásico y todo se le desplomó. Lo agónico siempre sirve para creer y el autoestima es indispensable en lo que viene de Independiente. La Sudamericana será un terreno donde buscar alegrías, ya que conoce de qué se trata: la ganó en dos ocasiones y el máximo triunfador del torneo.

Bustos, un mediocampista devenido en lateral, remontó la historia desde su principal virtud, que es ir para adelante. Durante el partido, había padecido los encares de Osvaldo, quedando descolocado en más de una ocasión. Valió su esfuerzo y el no resignarse. No es un futbolista de marcar tantos goles, sino más bien de habilitar. Pero lo logró poniendo alma y vida, besándose el escudo, mostrando entereza en un momento complicado. En el fútbol profesional, el sufrimiento durante los momentos sin partidos son muy dolorosos e Independiente pudo aprender mucho de esas circunstancias. "Esto sirve para ganar confianza. Vinimos a sufrir. Nos vamos muy tranquilos", manifestó al terminar el partido. 

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