Independiente del Valle, una historia de fábula

Compitió en 4 copas internacionales en los últimos 6 años

Hay una ciudad de un poco más de 76 mil habitantes en Ecuador llamada Sangolquí, a unos 30 minutos de Quito, en la que el fútbol tiene nombre: Independiente del Valle. Un conjunto que crece a pasos agigantados y sorprende con sus logros. Hace 61 años arrancaba la historia, aunque en ese momento sus colores eran otros y también su nombre. "Club Social y Deportivo Independiente José Terán", solía llamarse en honor a su fundador y con una camiseta roja y blanca, basada en la del Club Atlético Independiente. Así, comenzó a crecer. Así fue que abrió camino y lentamente fue concretando logros. En 2006 decidieron renovar su imagen, un cambio de colores que trajo buena suerte. Pasaron del rojo y blanco al azul y negro y desde entonces los éxitos se repitieron. Fue exactamente en 2007 que llegaron los primeros festejos ya que luego de una gran campaña en segunda división logró el ascenso a la primera categoría B del fútbol ecuatoriano.

Detrás de cada gran éxito hay alguien que lo pensó e ideó. En este caso es Michel Deller, un  empresario que pertenece a un grupo de accionistas de dos importantes centros comerciales de Quito que, junto a otros inversores, tomó las riendas del club. La estrategia fue una, bien determinante y con convicción: la formación y los derechos. Este grupo de inversores decidió destinar una gran cantidad de dinero para las categorías inferiores y así fue que definieron tener un colegio para que los jóvenes talentos pudieran tener una formación integral. También buscaron adquirir los derechos de jugadores para luego venderlos como es el caso de Jefferson Montero quien actualmente defiende los colores del Birmingham City, de Inglaterra.

Independiente del Valle CONMEBOL Sudamericana

El 6 de febrero de 2010 empezó el camino en la máxima categoría del fútbol ecuatoriano y, tres años después, comenzó a competir internacionalmente. En 2013 disputó la CONMEBOL Sudamericana por primera vez y en 2014, la CONMEBOL Libertadores. Aun así, la gran hazaña llegó en 2016 cuando disputó la final tras eliminar a los dos equipos más grandes de Argentina. Sin apichonarse y con convicción se enfrentó a grandes potencias y se lució. En octavos le ganó al actual campeón, River Plate y en las semifinales a Boca Juniors. Aun así, terminó en el segundo puesto ya que Atlético Nacional se quedó con la serie al ganar 2 a 1. La historia de Independiente del Valle no sólo es sinónimo de superación y trabajo duro, sino que además la solidaridad es una de sus banderas. Luego de los grandes logros en la CONMEBOL Libertadores decidió donar el dinero recaudado a las víctimas del terremoto que sacudió a Ecuador en abril de ese año. Tres años después se vuelve a encontrar en una instancia definitoria y jugará la final de la Sudamericana, esta vez tras dejar a un gigante como Corinthians en el camino. La fuerza lo acompaña.

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