Leonardo Burián: "Algún penal le he atajado al Pulga"

El arquero de Colón tiene 35 años. Fue héroe en los penales en la semifinal de la Sudamericana. Perdió a su hermano en el medio de la competición.

Los arqueros son seres que usan ropa distinta y que esperan.

Se la pasan atentos a que algo pase. Caminan lento. Como si la gigantez les permitiera avanzar mucho con pocos pasos y por eso estiraran despacio. Él es, además, uruguayo: los hispanoparlantes que más tiempo se toman para decir cada palabra.

Leonardo Burián ahora acaricia la fama porque jugará por primera vez una final de Sudamericana. Tiene 35 años, ocho equipos y cuatro países distintos donde vivió. Aprendió mirando desde afuera al mítico Gustavo Munúa, en Nacional. Fue paciente desde juveniles hasta la Primera. Y se preparó toda la vida para tener paz en el momento exacto en que quedara frente al pelotón de unos penales como los de la semifinal, contra Atlético Mineiro, en Belo Horizonte.

La misma calma que hace falta para estar en una ciudad ansiosa como Santa Fe donde la mitad rojinegra solo habla de la estrella que puede colgarse arriba de un escudo con 114 años y, todavía, ningún título.

- ¿Sos consciente de lo que siente el que va a patear?
- Y sí, porque te jugás mucho prestigio a nivel deportivo. Hay muchos intereses en hinchas, en lo económico, en todo. Es difícil enfocarse en eso y bueno a veces eso lo pueden hacer jugadores de mucha experiencia que no sienten la presión, pero es complicado.

- ¿Cómo es ser arquero de penales?
- Creo que es algo que cada arquero tiene nato. Hay arqueros que se destacan más por atajar penales. Creo que acá, en Argentina, Goycochea era uno de esos que tenía esa virtud. Se entrena, pero tiene mucho de intuición. Hay arqueros que son penaleros. Yo nunca pateé un penal en esa instancia e imagino que para el jugador debe ser muy complicado.

- ¿Pensaste, en la serie contra Atlético Mineiro, que si atajabas iba a ser la primera vez en que Colón llegara a una final?
- En ese momento, no lo pensé por como había sido el partido. Había sido difícil para nosotros, sobre todo el primer tiempo. Creo que en el segundo tiempo salimos a jugar un poquito más y merecimos hacer un gol. Fuimos a los penales y dijimos: “Estamos acá, vamos a tratar de disfrutarlo lo máximo posible”. Sacarnos presión.  Dijimos vamos a patear con confianza que estamos todos juntos y, si Dios quiere, vamos a ganar.

- En las prácticas, ¿le atajaste algún penal al Pulga Rodríguez?
- A veces, es difícil. Tiene esa virtud de mirar a los arqueros justo, pero alguno le he atajado. Pero tiene una calidad muy grande.


- ¿Se estudian los penales?
- Hoy todos los CT tienen una persona encargada de mostrar los videos individuales, el planteo táctico, cómo juegan, las falencias, las virtudes, eso se mira y se estudia mucho. Se estudia en general. Independiente del Valle es un equipo que juega bien, te quiere distraer con la tenencia y te sale muy rápido. Hay que estar con precaución con esas cosas. Tratar de estar de hacer nuestro juego y disfrutar. Porque yo le digo a los chicos: "Esto no se vive todos los días. Jugar una final en un evento internacional. Y, bueno, hay jugadores que están toda una carrera jugando al fútbol y no tuvieron esta posibilidad. Tomarlo con responsabilidad, pero disfrutarlo". 
 
- ¿Cómo vivís la ansiedad que tiene la ciudad?
- Como se puede. Por suerte, tenemos un par de partidos entremedio para hacerlo más llevadero, pero es complicado sacar la mirada y el pensamiento de un partido tan importante para nosotros, para la institución y para la ciudad. La ciudad está muy ansiosa desde que pasamos en Brasil.

- Es raro, en tu posición, que pueden llegar a estar en su mejor nivel siendo mayores. ¿Esperaste mucho este momento?
- Estoy contento por el momento que estamos viviendo. Por lo general, al arquero le lleva bastante tiempo consolidarse. Es el único jugador de la cancha donde, cuando es más grande, mejor se siente. Entonces se lo mira diferente que a un jugador de campo. Al arquero con 30 años no se lo toma como un veterano en el fútbol, sino con experiencia. Eso es lo que te va consolidando y te hace asentarte.

- ¿Qué referentes tuviste?
- Yo me entrené mucho con Munúa, que es un arquero uruguayo que se retiró. está de entrenador. Pero siempre lo miré porque siempre estuve ahí en Nacional.

- ¿A nivel internacional quién te gusta?
- Buffon. Y hoy, por el momento, Ter Stegen es de lo mejor.

- En el medio de la competición, tu hermano falleció en un accidente, ¿cómo hiciste para seguir?
- Duro. Fueron momentos complicados lo que pasé a nivel personal. Pero bueno, como dijo Diego Forlán una vez, el fútbol es el psicólogo nuestro. Nos abstrae de los problemas familiares. Uno cuando está acá entrenando como que la cabeza se le dispersa, se tranquiliza y se olvida de los problemas. Pero a la vez fue lindo lo de la semifinal. Luis (El Pulga) había pasado por el mismo momento con el papá y nos abrazamos y nos dijimos un par de cositas al oído que salió una foto y quedó muy linda. Se lo dedicamos a ellos que no estaban y seguro nos estaban ayudando desde arriba.

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